Cura para la “Enfermedad de la Prisa”
La Misión del Ministerio de Jóvenes de Príncipe de Paz ayuda a
los jóvenes a reajustar sus prioridades y reconectarse con sus
almas
Por Matt Regitz, Director, Ministerio de Jóvenes, Julio 2010

El Ministerio de Jóvenes de Príncipe de Paz está en una misión:
Evangelizar a los jóvenes encontrándose con ellos desde donde
están y trayéndolos a una profunda comunicación con Cristo y su
Iglesia y viceversa. Esa es nuestra misión, la cual fluye de la
misión de nuestra parroquia, lo que nos da una razón para todo
lo que hacemos.
Ya sea que estemos jugando a los quemados en el gimnasio,
elevando nuestras manos en oración, postrados de rodillas ante
el Santísimo, flotando en una góndola en Venecia o subiendo a un
autobús para ir a un retiro o a una conferencia, nuestra misión
sigue siendo la misma.
Esta misión también tiene muchos actores, participantes de la
vida real queriendo más de la vida o queriendo que sus vidas
tengan un propósito, una misión.
Entonces, jóvenes… ¿ustedes dónde están? ¿Cuál es su rol en la
misión? ¿Qué sigue para ustedes?
Los jóvenes de nuestra parroquia tienen hoy muchas ocupaciones, muchas más de las que yo tuve a su edad. Tantas que su misión a menudo se convierte en pasarse de un lugar a otro o terminar una tarea a tiempo o tal vez incluso sólo llegar al día siguiente.
Thomas Merton, un monje contemplativo dijo: “Al permitirse uno mismo dejarse llevar por una multitud de preocupaciones, para hacerse uno mismo muchos compromisos, para comprometerse a muchos proyectos a la vez, a querer ayudar a todos en todo, es sucumbir a la violencia”.
Hacer
algo con el grupo de jóvenes, podría parecer una cosa más en la
apretada agenda, o tal vez sólo es lo que el Salvador ordenó
para ti cuando te infectaste de “la enfermedad de la prisa”.
Adam Forness, uno de nuestros estresados y ocupados jóvenes,
dijo esto acerca de su experiencia al involucrarse en la misión
del ministerio de jóvenes:
“Con mi ocupada agenda, mis padres piensan que el estudio
bíblico y ser servidor líder sólo me agrega más estrés. Pero en
la realidad, esto es mi única manera de escapar del estrés, a
través de Jesús.”
Jóvenes, aquí es donde ustedes aparecen, donde Jesús quiere
recordarles que hay una manera de salir de eso y de convertirse
en participantes de la vida real en esta misión también.
Entonces, aquí estamos en medio del verano, en el tiempo
perfecto para la cura de la “Enfermedad de la Prisa” y reafirmar
nuestras prioridades para tener una re conexión con el alma.
Y queremos caminar contigo y darte una invitación a unirte a la
misión para experimentar la libertad, el perdón y el amor
absoluto de Cristo Jesús justo donde estés en tu vida.
Entonces si ya llevas tiempo o este es tu primer paso gracias
por leer. Si eres uno de esos cristianos ocupados (como yo)
entonces este es también un mensaje para ti.
Todos necesitamos hacer un espacio en nuestras almas para dejar
a Jesús espacio en el desorden y amontonamiento de nuestros
corazones y parar la violencia de nuestras propias múltiples
ocupaciones.
Empieza hoy. Toma un paso, luego el siguiente, únete a la misión
de jóvenes que va a lo largo del año aquí en Príncipe de Paz.
-Estudio
Bíblico Semanal cada miércoles en la noche, 7-9 pm en el Salón
de Jóvenes “Teen Room” de Príncipe de Paz.
-”Donas
y Jesús”, este verano los martes en la mañana, 9am, Centro
Comunitario.
-Retiros
específicos por grado con tus compañeros.
-Sesiones
de formación de fe para todos los grados durante el año escolar.
-Y
muchísimos eventos sociales y espirituales para mantener todo en
balance.
Si estas buscando una comunidad pequeña, por favor infórmate con
nuestro equipo de Servidores Líderes, la comunidad de scouts, o
los programas para señoritas, todos estos detalles pueden
encontrarse en la sección de ministerio de jóvenes de los
boletines en las misas y en su página web específica,
www.popym.com.
Las caras del ministerio de jóvenes y las experiencias que
tenemos pueden cambiar, pero no cambia la misión. Algo permanece
siempre igual… ¡JESUS! Él siempre viene. ¡Él siempre nos
encuentra justo donde estemos! ¡Y Él siempre nos ama!
“Porque tuve hambre y ustedes me dieron de comer, tuve sed y ustedes me dieron de beber. Fui forastero y ustedes me recibieron en su casa. Anduve desnudo y me vistieron; enfermo y fueron a visitarme; encarcelado y me fueron a ver.” Mateo 25:35-36


