Dear Parish Family,
In recent months, we’ve seen heartbreaking reports of violence toward places of worship across our nation. Churches, synagogues, and mosques – places meant to be sanctuaries of peace – have too often become targets of senseless acts. These tragic events remind us of the importance of ensuring that our parish remains a place where everyone feels safe to pray, to learn, and to grow in faith.
Our parish is blessed with a beautiful and active campus that includes our church, chapel, pre-school, Mercy Center, and a variety of other buildings that serve children, teens, and adults. Every week, tens of thousands of people walk through our doors seeking to encounter Christ and one another. It is both our privilege and our responsibility to make sure that every one of them can do so in safety.
After much prayer, consultation, and consideration, our parish leadership has decided to take second collections once per month for the next three months — January 17-18, February 14-15, and March 21-22 — dedicated entirely to improving and enhancing the security of our parish campus. We are estimating that the initial phase of adding these security measures will be $100,000. These funds will help us make important upgrades such as improved entry systems, enhanced lighting and surveillance, and other safety measures recommended by professionals.
We make this effort not out of fear, but out of faith and prudence. Scripture calls us to “be watchful and alert” (1 Peter 5:8), and caring for the safety of our people is part of our stewardship for God’s house. Strengthening our security is a way of caring for one another and protecting the sacred space where we worship, learn, and serve.
Your generosity in this initiative will help ensure that our parish remains not only a spiritual home but also a safe haven. Every gift – no matter the size – makes a difference. I ask you to prayerfully consider how you might participate in this special effort over the coming months.
Thank you for your consideration in this matter. Together, we can continue to make our parish a place where Christ is known, loved, and encountered – securely and joyfully – by all who enter.
In Christ’s Peace,
Fr. Tom Ponzini
Pastor
Estimada Familia Parroquial,
En los últimos meses, hemos visto informes desgarradores de violencia contra lugares de culto en todo nuestro país. Iglesias, sinagogas y mezquitas, lugares que se supone son santuarios de paz, se han convertido con demasiada frecuencia en blanco de actos insensatos. Estos trágicos sucesos nos recuerdan la importancia de garantizar que nuestra parroquia siga siendo un lugar donde todos se sientan seguros para orar, aprender y crecer en la fe.
Nuestra parroquia cuenta con un campus hermoso y activo que incluye nuestro Templo, capilla, preescolar, Centro del Mercy y otros edificios que atienden a niños, adolescentes y adultos. Cada semana, decenas de miles de personas entran por nuestras puertas buscando un encuentro con Cristo y con los demás. Es nuestro privilegio y nuestra responsabilidad asegurarnos de que cada uno de ellos pueda hacerlo con seguridad.
Después de mucha oración, consulta y reflexión, nuestros líderes parroquiales han decidido realizar una segunda colecta mensual durante los próximos tres meses (17 y 18 de enero, 14 y 15 de febrero y 21 y 22 de marzo), dedicada exclusivamente a mejorar la seguridad de nuestro campus parroquial. Estos fondos nos ayudarán a realizar mejoras importantes, como sistemas de entrada mejorados, iluminación y vigilancia mejoradas, y otras medidas de seguridad recomendadas por profesionales.
Hacemos este esfuerzo no por miedo, sino por fe y prudencia. La Escritura nos llama a estar “velando y alerta” (1 Pedro 5:8), y cuidar la seguridad de nuestra gente es parte de nuestra responsabilidad por la casa de Dios. Fortalecer nuestra seguridad es una forma de cuidarnos unos a otros y proteger el espacio sagrado donde adoramos, aprendemos y servimos.
Su generosidad en esta iniciativa ayudará a garantizar que nuestra parroquia siga siendo no solo un hogar espiritual, sino también un refugio seguro. Cada donación, sin importar el tamaño, marca la diferencia. Les pido que consideren con oración cómo podrían participar en este esfuerzo especial durante los próximos meses.
Gracias por su consideración. Juntos, podemos seguir haciendo de nuestra parroquia un lugar donde Cristo sea conocido, amado y encontrado, con seguridad y alegría, por todos los que entran.
En la paz de Cristo,
P. Tom Ponzini
Párroco
